Exposiciones

EXPOSICIONES TEMPORALES

En la Sala de Exposiciones Temporales se exhiben a lo largo de todo el año obras de diferentes autores y expresiones artísticas

Exposición Esculturas del Mundo

Exposición Esculturas del Mundo, Julio y Agosto Esculturas de bronce y madera de diferentes autores y lugares del mundo.

EXPOSICIÓN PORTADAS PACO – PALENCIA CULTURA Y OCIO

Exposición de portadas de la revista Paco -Palencia Cultura y Ocio durante el mes de Diciembre en el Museo del Cerrato Castellano

EXPOSICIÓN BODEGAS DE BALTANÁS

EXPOSICIÓN  BARRIO DE BODEGAS DE BALTANÁS Declaradas Bien de Interés Cultural en 2015. Conjunto arquitectónico de 374 bodegas excavadas en la tierra en 6 niveles.  Desde su cumbre, además, se puede contemplar una de las mejores visitas del paisaje típico cerrateño....

Exposición permanente

La colección permanente del Museo del Cerrato Castellano, se encuentra instalada en el Palacio-Antiguo Hospital de Santo Tomás.

Pinacoteca

Recoge obra artística de  pintores cerrateños como Pedro Mozos (1915-1982), Juan Antonio Morales (1909-1984), y Jesús Meneses (1924 -2004), así como una rica y variada colección de obras pictóricas de afamados y consagrados artistas palentinos como Casado del Alisal (1831-1886), Eugenio Oliva (1857-1925), o castellano leoneses y costumbristas de los siglo XIX y XX como Aurelio García Lesmes (1884 -1942), Vela Zanetti (1913-1999), Mariano Barbasán (1864-1924) y Emilio Poy Dalmau (1876-1933).

PEDRO MOZOS (1915-1982)

El 22 de febrero de 1915, nacía Pedro Mozos en Herrera de Valdecañas (Palencia). Su familia emigró a Madrid hacia 1919. En medio de dificultades económicas y sociales, Pedro aprendió a dibujar de forma autodidacta. Se introdujo en los ambientes culturales madrileños y, en noviembre de 1932, Ignacio Zuloaga le organizaba una exposición en los salones del Círculo de Bellas Artes.

La Guerra Civil cortó su precoz vuelo en el mundo del arte. Finalizada la contienda, sobrevivió pintando carteles y, en 1941, exponía sus obras en la Sala Vilches de la capital. Así, volvía a encauzar su carrera en un momento muy difícil para las artes. Participó en numerosas exposiciones, tanto individuales como colectivas. Sus óleos y dibujos fueron admirados en múltiples ocasiones en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes y en la Bienal de Venecia.

En 1964, aprobaba la oposición a la cátedra de Dibujo de la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Convertido en uno de los importantes pintores de mediados del pasado siglo, admirado como excelente dibujante, expuso en las más prestigiosas galerías madrileñas. En 1973 lo hacía en la sala Biosca y, en 1981, en la galería Kreisler, en la que sería su última exposición. Fallecía en Palma de Mallorca un 14 de septiembre de 1982.

JUAN ANTONIO MORALES (1909-1984)

Pasa su infancia entre Valladolid y Cuba. Tras regresar de la isla para hacer el bachillerato en la capital pucelana, en el año 1927 vuelve a la Habana para estudiar medicina, pero finalmente abandona sus estudios para convertirse en pintor.

En 1931 presenta su primera exposición, en el Círculo Mercantil de Valladolid. Tras la exposición se traslada a Madrid para ingresar en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, donde no tarda en relacionarse con los ambientes intelectuales de la ciudad y se hace amigo de su compañero de clase José Caballero, y discípulo de Daniel Vázquez Díaz.

En 1934 les encargan a él y a José Caballero que realicen el cartel de la obra de teatro Yerma del granadino Federico García Lorca.

Al empezar la guerra civil el pintor vallisoletano se adhiere la alianza de intelectuales antifascistas realizando dibujos para las revistas Mono Azul y el Buque Rojo; además se le atribuye el famoso cartel llamado Los nacionales. Acabada la contienda ingresa en prisión, aunque al salir de ella, no duda en pintar a la alta sociedad, realizando cuadros incluso de Francisco Franco. Tal vez, esto le valió para ingresar en la Academia de San Fernando en 1964 y más tarde en la Academia Española de Roma en 1974.

La pintura de Morales va desde unos inicios tradicionalistas, atribuidos especialmente por su formación académica, hasta la influencia de José Caballero, que le lleva en los años treinta al surrealismo, para en los años cuarenta pasar a un estilo vinculado con la figuración clásica influenciado por Benjamín Palencia o Luis Castellanos.

Morales se casó con Elena Blanco Argüello en Madrid y tuvo un único hijo, Ricardo, en Nueva York.

JESÚS MENESES DEL BARCO (1922-2004)

Nació en Villamuriel de Cerrato el 16 de Octubre de 1922. Era de familia de labradores  y empezó trabajando en el campo. En 1941 estudió en la Escuela de Artes y Oficios de Palencia. Se traslada a Madrid con una beca de la Diputación de Palencia, para estudiar en la escuela de Bellas Artes de San Fernando, terminando su carrera en 1952, pero continuando dos años más en la escuela para ampliar sus estudios.

En 1954 expone por primera vez en Palencia en el Hotel Jorge Manrique. Ininterrumpidamente desde esa fecha hace nuevas exposiciones individuales en Valladolid, Madrid, Murcia, Dueñas, Palencia, Santander, Vitoria, Bilbao, Pamplona, Málaga, Barcelona, Salamanca, Edimburgo, Burgos, París, Zaragoza…

Obtiene en 1972 el Primer Premio Nacional “Valladolid” de acuarela. Es nombrado en 1991 Hijo predilecto de Villamuriel.

JOSÉ CASADO DEL ALISAL (1831-1886)

José María Casado del Alisal nació en la localidad palentina de Villada en 1832. Interesado por las artes plásticas desde su juventud, ingresaría en la Escuela Municipal de Dibujo de Palencia, desde donde daría el salto a la Real Academia de las Bellas Artes de San Fernando, donde continuaría su formación de la mano del maestro neoclásico Federico de Madrazo.

Apenas con 23 años y gracias a su obra “La Resurrección de Lázaro”, obtiene una beca para continuar su formación en Roma, desde donde recorrería y conocería varias ciudades italianas como Nápoles, Florencia, Milán o Venecia, haciéndose así un nombre en el panorama artístico del país transalpino y adquiriendo un bagaje que le serviría para ser nombrado director de la Academia Española de las Bellas Artes en Roma.

Una prórroga de su pensión le permitiría incluso completar durante un tiempo su formación en París, uno de los centros más influyentes del movimiento neoclasicista.

Miembro de la Real Academia de las Bellas Artes de San Fernando, presentó sus obras a numerosas exposiciones nacionales e internacionales, algunas de las cuales, fueron galardonadas. Se dijo incluso que el hecho de no obtener distinción alguna en la Exposición Nacional de 1881 con su célebre lienzo “La Campana de Huesca” (en el cual nos detendremos más adelante), motivó su dimisión como director de la Academia Española de Roma.

Reclamado en numerosas ocasiones por políticos, aristócratas, distinguidas personalidades de la sociedad de la época e incluso por la propia corona para realizar retratos; durante su madurez acumuló la fama y los méritos suficientes como para ser honrado con la Gran Cruz de Isabel la Católica.

En vida, mantuvo una especial relación de amistad y afecto con el poeta Gustavo Adolfo Bécquer, tras cuya muerte en el año 1870, promovió un homenaje, le realizó un retrato e, incluso, organizó una cuestación benéfica para ayudar a su familia más directa.

José Casado del Alisal fallecería en Madrid un día 8 de octubre de 1886, dejando una notable colección de obras pictóricas, principalmente retratos y representaciones de carácter histórico

VELA ZANETTI (1913 – 1999)
Pintor español. Expuso por vez primera en León (1931), y residió en América de 1939 a 1960. Dedicado al muralismo, realizó, entre otros, los murales en los edificios de la ONU en Nueva York (1951), en el palacio mexicano de Don Juan Manuel (1958), en la iglesia de Jesús Divino Obrero en León (1965) y en el Banco Central de Madrid (1967). Sus temas comprenden paisajes, bodegones y retratos, además de particulares versiones de mitos nacionales. Fue miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y creó una fundación que lleva su nombre, en la que se encuentra buena parte de su producción.

Después de trasladarse a León con su familia, se inició en el dibujo con Lucas Pérez Morales, profesor del instituto. En 1930 realizó un primer viaje a Madrid que resultó definitivo para su vocación de pintor. Gracias al empeño de su padre, conoció al crítico e historiador Bartolomé Cossío, quien le puso en contacto con el pintor y pedagogo José Ramón Zaragoza, en cuyo taller ingresó el joven Vela Zanetti. Al contacto con Cossío conoció la historia del arte español y empezó a familiarizarse con la gran pintura mural.

En los primeros años de la década de 1930 realizó sus primeras exposiciones en León y recibió su primer encargo mural por parte de la Casa del Pueblo de esa misma ciudad. En 1933 consiguió una beca de la Diputación leonesa con la que viajó a Italia. Residió un tiempo en Florencia, donde estudió el monumentalismo de la pintura de Mantegna y de Piero della Francesca. Al estallar la Guerra Civil (1936-1939) regresó a España y se alistó en el ejército republicano. En 1939 se exilió a Santo Domingo (República Dominicana), donde vivió de la pintura de paredes durante casi dos años hasta que empezó a darse a conocer como artista-muralista. Decoró diversos edificios oficiales y palacios y en 1949 fue nombrado director de la Escuela Nacional de Bellas Artes de Santo Domingo.

Sus trabajos en Puerto Rico le abrieron las puertas de los Estados Unidos. En 1950 recibió la primera ayuda económica de la Fundación Guggenheim. Un año después ejecutó la que ha sido considerada su obra más universal: la serie mural destinada al edificio de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de Nueva York, conocida como La ruta de la libertad. Obra plenamente inserta en el muralismo político-social de la época, fue iniciada con la intención de condenar el holocausto nazi de la II Guerra Mundial (1939-1945) y acabó siendo una reivindicación de la paz frente al racismo y la violencia.

Trabajó también para numerosas iglesias mexicanas y de otros países centroamericanos pintando grandes paneles o lienzos de temática religiosa. Tras su etapa americana, regresó a Florencia por un breve espacio de tiempo antes de instalarse definitivamente en su pueblo natal. Volvió a frecuentar la pintura de caballete, aunque no abandonó por completo la mural, y expuso en repetidas ocasiones su obra nueva en Burgos, León, Madrid, Valladolid, Valencia y Alicante, principalmente.

La obra de Vela Zanetti pasó de un clasicismo algo tosco de clara influencia italiana (sobre todo en su primera etapa americana) a un figurativismo más expresionista y con mayor carga simbólica que se hizo, ya de nuevo en España, tanto más rico desde un punto de vista formal cuanto más local y preciso. En este sentido, su pintura de madurez se podría inscribir en el ámbito de la pintura social castellana de tipos rurales, todo un género en las décadas medias del siglo XX.

En 1985 fue nombrado miembro de la Real Academia de San Fernando de Madrid; dos años más tarde se constituyó en León el patronato de la Fundación Vela Zanetti. Su obra está representada en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid), el Museo de la Real Academia de San Fernando (Madrid), el Museo Guggenheim de Nueva York (Estados Unidos), el Museo de Arte Moderno de Ciudad de México, el Museo de Santo Domingo y el Museo de la Universidad de Santiago de Chile, entre otros. Entre los galardones y premios recibidos a lo largo de su trayectoria artística se cuentan la Medalla de Oro de la República Dominicana (1944), el premio de la Fundación Guggenheim (1952), la Medalla de Oro de la Asociación Española de Críticos de Arte (1964) y el Premio Castilla-León de las Artes (1987).

EMILIO POY DALMAU (1876-1933)
Pintor español que cultivó el retrato y los temas de género. Inicia su formación en la Escuela Superior de Pintura, Escultura y Grabado de San Fernando, en Madrid, donde tuvo como principales maestro a Joaquín Araujo y Francisco Padilla. Con veintiséis años se le concedió la pensión en Roma, tras ganar el concurso público con su obra “El capuchón negro”, lienzo que fue elogiado por público y crítica. Participó asiduamente en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes, donde obtuvo mención honorífica en 1895 y 1897, tercera medalla en 1901,1906 y 1908, y segunda medalla en 1910. Fue profesor de dibujo en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid.
EUGENIO OLIVA (1852-1925)

(Palencia, 1852-Villaconejos, Madrid, 1925). Pintor español. Inició su formación en la Escuela Municipal de Dibujo de Palencia, junto a Justo María de Velasco, y la continuó en Madrid, en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando y en el taller de Germán Hernández Amores. En 1879 acudió como pensionado a Roma, donde pintó los lienzos de tema histórico Viriato y Cervantes en sus últimos momentos escribe la dedicatoria del Quijote al conde de Lemos. A su regreso a Madrid, y ante la falta de encargos, continuó su formación de manera autodidacta, realizando copias de grandes pintores en el Museo del Prado. En 1885, Casto Plasencia le encargó la decoración de la capilla de Car­los III de la basílica de San Francisco el Grande con el lema La promulgación del dogma de la Inmaculada Concepción. A partir de ese momento comenzó a recibir encargos de decoración de la burguesía de Madrid, Valladolid y Palencia. En 1890 inició su actividad docente en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid, que culminaría en 1903 al ser nombrado profesor auxiliar numerario de dibujo artístico en la Escuela de Artes e Industrias de Madrid. En 1919 se trasladó a Villaconejos, donde residió el resto de su vida.

MARIANO BARBASAN (1864-1924)
Mariano Barbasán Lagueruela, nacido en Zaragoza en 1864, y fallecido en esta misma ciudad en 1924, fue un pintor español.

Se formó en la Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, donde se matriculó en 1880, manteniendo una estrecha relación con sus condiscípulos Joaquín Sorolla y Salvador Abril.

En 1887 se trasladó a Madrid y realizó sus primeras obras, pequeños cuadros de género teatral e histórico ambientados en Toledo. Ese mismo año participó en la Exposición Nacional con el cuadro titulado Noche de Walpurgis de Fausto. Gracias a su obra José explicando el sueño del copero en el palacio del Faraón, obtuvo en 1889 una pensión de la Diputación de Zaragoza para completar su formación pictórica en la Academia Española de Roma, decidiendo establecerse permanentemente en Italia. Abrió un estudio en Roma, pero durante largas temporadas anuales trabajó en lugares de la campiña romana como Subiaco y Anticoli Corrado.

Permaneció en Roma hasta los 57 años, momento en el que regresó a España para ocupar un puesto en la Academia de Bellas Artes de San Luis (Zaragoza), vacante por la muerte del pintor Pradilla.

Aunque pintó inicialmente alguna obra de carácter histórico (Pedro III en el collado de las Panizas), enviada a la Diputación de Zaragoza en 1891, cultivó sobre todo la pintura paisajista y escenas de la vida rural. Su trabajo fue muy conocido en Europa, debido a su participación en exposiciones de Berlín, Múnich y Viena, y menos conocido en España debido a que, desde su marcha a Italia, no participó en ninguna exposición celebrada en este país. Sólo en 1923, dos años después de su regreso, realizó una muestra antológica, muy elogiada, en el Centro Mercantil de Zaragoza. Tras su muerte, su hijo organizó una nueva exposición antológica en 1925 que contribuyó a consagrarle definitivamente como una figura clave de la pintura aragonesa de finales del XIX y principios del XX.

Su estilo es realista, con cierta influencia del impresionismo (preimpresionismo italiano, principalmente) y de la obra de Fortuny. Destaca por su colorismo y luminosidad.

JEAN FERDINAND CHAIGNEAU (1930-1906)

Arte sacro

Alberga  interesantes piezas pertenecientes fundamentalmente a la iglesia de San Millán y a la Ermita de Revilla de Baltanás, con cálices y otros elementos litúrgicos entre los que destacan la imagen de la Virgen de Revilla y la imponente Cruz Procesional, una de las más bellas de la provincia de Palencia

Restos Arqueológicos

La colección se compone en su mayoría de objetos encontrados en la comarca del Cerrato a lo largo de la historia.

Algunos de los objetos más importantes son los sarcófagos hallados en unas excavaciones realizadas en Baltanás o las cerámicas descubiertas bajo el suelo de la iglesia de Tabanera de Cerrato.

Historia del Cerrato

Muestra los  hechos históricos más destacados que se han ido produciendo  en la comarca del Cerrato, en el extenso periodo que va desde la Prehistoria hasta la Edad Moderna.